Esta casa solariega,
con más de 150 años de antigüedad, fue
adquirida por la familia Masip para rehabilitarla y convertirla
en un precioso hotel donde ofrecer todas las comodidades y
servicios dentro del acogedor paraje de Ezcaray.
La decoración, basándose en el aire rústico,
de paredes de piedra y techos de madera, introduce toques
modernos de color y diseño, dando al lugar un encanto
singular.
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